Anónimo

Anónimo

Sones- 

035
  • CD
  • LP
23/10/2012

Tras agotar existencias de la maqueta “La Cinta” en una semana, entrega ahora un esperado debut firmado con su nombre y apellido, y titulado brillantemente “Anónimo” porque sus canciones, dice ella, son de todos. Registros como la jota -en sus diversas variantes-, los romances, el pasodoble, la música sefardí o, sin ir más lejos, las verbenas de los pueblos, son la influencia de unas composiciones sorprendentes. Son canciones que querremos cantar en casa, en una plaza, en el campo y en la playa. Porque de la misma forma que, cuando tenemos que contar nuestras historias más embarazosas y comprometidas, se las endosamos a “un compañero del trabajo”, nos encantará cantar sin ninguna vergüenza estas historias de irrepetibles noches en vela, infidelidades, traiciones y egocentrismo. Pero no sólo eso, si algo es “Anónimo” es un disco humano y cautivador, que respira en todo momento ese halo rural que nos llega a todos por igual. Que lo mismo se destapa con entrañables fábulas como con versos sobrecogedores (“Hay tan poco donde elegir / para cuando te llega la hora de morir”), y que tiene una facilidad pasmosa para combinar la sinceridad con la ironía y a su vez la puñetería. Todo esto aliñado con un omnipresente sentido del humor que nos hará compartirlo de forma natural con nuestros padres, hermanos, hijos y amigos.

Uno de los hechos más interesantes que acompañan a la figura de Lorena Álvarez es que, por encima de todo esto, posee una personalidad moderna y verdadera. En el sorprendente vídeo de “La Boda”, en el cuidado arte confeccionado para la edición del disco, e incluso a través de la entradas de su blog, queda patente el duende que acompaña cualquier muestra de su creatividad. La gente que acude a sus emotivos conciertos es variopinta y de edades muy dispares. Algunos son seguidores de las últimas tendencias, y otros jamás se han preocupado por algo de semejante naturaleza. Pero que alguien haya conseguido esto antes incluso de su primer disco, es señal de que tenemos algo especial entre las manos.